Continuar la historia
Continúa la historia en español.
Estás haciendo el check-in en el aeropuerto cuando el agente pregunta si el pato dentro de tu bolsa viaja como mascota o como pasajero. Tú no tienes ningún pato. Ambos miran la bolsa. Se está moviendo ligeramente. El agente levanta una ceja y da un paso atrás. La fila detrás de ti se queda en silencio. Tú acercas la bolsa lentamente, intentando recordar qué metiste allí esta mañana. Primero piensas en una chaqueta, luego en una botella de agua, pero nada explica ese movimiento suave y rítmico. —Señor, necesito que abra la bolsa —dice el agente, ya con una sonrisa tensa. Cuando pones la mano en la cremallera, la bolsa vuelve a moverse. Esta vez, algo golpea desde dentro, como si tocara dos veces en señal de respuesta. Una mujer en la fila susurra que quizá el aeropuerto esté organizando una broma. Un niño se ríe. El agente, sin embargo, llama por radio a seguridad y te pide que no te alejes.